Cómo financiar un proyecto de I+D con el CDTI: guía de los Proyectos de I+D (PID)
Qué cubre un PID del CDTI, qué parte no se devuelve, qué presupuesto mínimo exige y cómo preparar una solicitud con opciones reales de aprobación.

Los Proyectos de I+D (PID) del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) son la vía más utilizada por las empresas agroalimentarias españolas para financiar su investigación. No es una subvención a fondo perdido al uso, sino una ayuda parcialmente reembolsable: un préstamo en condiciones muy ventajosas con una parte que no hay que devolver.
Qué financia
El PID cubre hasta el 85 % del presupuesto aprobado del proyecto. Dentro de esa ayuda hay un tramo no reembolsable que suele estar entre el 10 % y el 33 %, según el tipo de proyecto, el tamaño de la empresa y si se hace en colaboración. El resto se devuelve a 10 o 15 años, con dos o tres años de carencia.
Los gastos habituales son el personal propio dedicado al proyecto, los materiales, las colaboraciones externas con centros de investigación, la amortización de equipos y una parte de costes indirectos.
Requisitos básicos
- Presupuesto mínimo de 175.000 €.
- Un objetivo de investigación o desarrollo con novedad real e incertidumbre técnica: no basta con aplicar algo que ya existe en el mercado.
- Capacidad técnica y financiera de la empresa para ejecutarlo.
La convocatoria está abierta todo el año, así que la solicitud se puede presentar cuando el proyecto está maduro, sin esperar a una fecha concreta.
Dónde fallan muchas solicitudes
La mayoría de los rechazos no se deben a que la idea sea mala, sino a cómo se presenta. Los problemas más frecuentes son:
- Describir un proyecto de mejora operativa sin explicar qué se desconoce y cómo se va a resolver.
- Un plan de trabajo genérico, sin hitos verificables ni resultados medibles.
- Un presupuesto que no cuadra con las tareas, o personal imputado sin una dedicación justificada.
En el sector agroalimentario, los proyectos con ensayos en animales, en planta piloto o en campo tienen una ventaja: generan resultados medibles. Un buen diseño experimental en la memoria transmite rigor y facilita la evaluación técnica.
Compatible con otros incentivos
El PID se puede combinar con la deducción fiscal por I+D+i del artículo 35 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades sobre la parte del gasto que no esté subvencionada. Planificar ambos instrumentos desde el principio suele mejorar mucho el retorno del proyecto.
Si tienes un proyecto en mente, revisamos si encaja en un PID o si conviene otra línea. También puedes consultar las convocatorias abiertas en nuestro buscador de ayudas.



